01 de juny 2011

Sobre la indignación

Miles de personas llevan más de dos semanas acampadas en numerosas plazas de toda España y parte del extranjero. Se quejan, en general, de que los políticos cobran de más por no dar un palo útil al agua, de que los bancos no paran de gumiar pasta y de pedir más, de que encontrar trabajo es casi tan chungo como lograr que Drejer se pase al lado oscuro y de que el sistema electoral y social está podrido por dentro porque los que manejan el cotarro lo tienen todo atado y bien atado para perpetuarse a sí mismos y a sus coleguillas.

Hay que reconocer que todo eso es cierto, y para darse cuenta no hace falta nada más que tener ojos y usarlos. Aún así, tengo algunos peros. Sobre todo que por fin han concretado un poco el tema con los acuerdos de mínimos, porque al principio se reivindicaba de todo y no se sabía bien por qué cauces, lo cual es, por decirlo suavemente, poco eficaz. Aún así, y mirando la acampada de Barcelona, que es la que más sigo, con tanta comisión (cada día hay más) y tanta actividad paralela, la indignación se diluye bastante.

Yo que nunca he intentado comprar nada que no pudiera pagar en ese momento, por lo que no tengo, por ejemplo, ni coche ni casa en propiedad ni planes ni necesidad de ninguna de estas dos cosas, y que además trabajo en el sector para el que me preparé y en el que me siento cómoda, en principio no tengo demasiados motivos para quejarme. Sobre políticos y bancos, viendo que la gente sigue votando a esos tan malosos y pidiendo créditos e hipotecas, y que se junta más gente para ver un partido de fútbol y para celebrar el resultado que para protestar por algo serio, realmente hay que reconocer que tenemos lo que nos merecemos.

Lo que me indigna es, por ejemplo, que tras dos semanas en la calle, los únicos políticos que le han dedicado más de cinco minutos al tema son un tipo que ha enviado a sus chicos duros a repartir estopa en Lleida y Barcelona y una señora que se queja porque en Madrid no hacen lo mismo. A ver, que es lo que hay, y que está claro que por las buenas, más caso no van a hacer.

Lo que me indigna de verdad es que hay que bucear en la prensa para encontrar noticias sobre lo que pasa en otros lados. En España el protagonista de los periódicos y la televisión es un torero retirado, viudo de una folclórica, que ha estampado su todoterreno contra el coche de un pobre hombre tras tomarse unas copas: un fiel retrato del país, sin duda. En París han desalojado la plaza de la Bastilla a lo bruto y luego han impuesto un “no quiero corrillos” en la plaza, y en Atenas han rodeado el parlamento tras asegurarse de que los diputados estaban dentro, para que no pudieran salir sin verlos. Por ejemplo. Pero eso no es noticia al lado de unos futbolistas haciendo el mono sobre un escenario.

10 comentaris:

Catulo ha dit...

El problema de los indignuggets es que no se sabe exactamente quiénes son. Esto de que no se representen más que a si mismos y eludan cualquier tipo de participación en el sistema político o canalizarlo a través de representantes estables me suena a democracia directa (=utópica) o incluso a anarquía, que ya se demostró inviable en la edad de piedra. Por su aspecto -sí, ya sé que soy superficial- me recuerdan mucho al colectivo okupa y a los votantes de ciertos partidos perjudicados por la tendencia bipartidista.
Protestas sí, pero útiles. Esa energía hay que canalizarla adecuadamente.
Por cierto, el viudo de la cantaora no iba ebrio según la prensa del día.

Anònim ha dit...

Lo que mosquea de los indignados, es el momento que han elegido para la protesta. 5 años han tardado en hacerla, no se , no se.

Anònim ha dit...

Del torero hostiado no paran de hablar en la Tele; del pobre al que aplastó nadie le hace ni caso

Patty ha dit...

Lo del torero no lo sigo mucho, la verdad. Bueno, nada. Es lamentable que se tape/minimice lo del muerto, pero muerto está y no va a volver. No creo que a su familia le apetezca que les mareen.

Sobre el momento de protestar, creo que más vale tarde que nunca. Hace más de 5 años que pasan cosas lamentables, el problema es que cuando ya tocan a todo el mundo al final la gente explota.

Veo a Catulo muy hostil con el movimiento xD Qué quieres que te diga, a Bélgica no le va tan mal con la anarquía... A mí me parece bien que solo se representen a sí mismos y no vayan de representantes de todos, y no eluden participación en el sistema político: quieren cambiarlo. Si se te ocurren formas más adecuadas de canalizar la energía estás invitado a aportar tus ideas en las asambleas. Los Mossos, por ejemplo, ya saben cómo canalizar su energía.

Anònim ha dit...

yo creo que lo de los perroflautas esta montado por los de la rosa y el traje de pana

Catulo ha dit...

jajaja no sé si los de la rosa y el traje de pana andan detrás de esto, más bien los de los cocktails molotov en las fiestas de Gràcia.

Mi alternativa es clara: los filósofos somos quiénes tenemos que gobernar ;-) . Pero como el resto no estáis por la labor, intentaremos que la gente filosofe y sea menos zoquete en los institutos (si no nos cambian el plan de estudios cada 2 x 3 según los intereses del partido de turno, claro).
Más en serio. El sistema solamente se puede cambiar desde DENTRO. El resto es tiempo perdido o resultados muy, muy a la larga.

Alf ha dit...

Lo que esta claro es que no han sido los de los hilillos de plastelina y los trajes sin pedir factura.

El sistema se cambia desde dentro suena muy bien pero es completamente inviable

Anònim ha dit...

Di que sí, los de la hipoteca por el 125% del valor de tasación y el cayenne a credito han de pagar hasta hacer llorar al niño jesus.

Anònim ha dit...

La culpa no es mia.La culpa es de los bancos a los cual yo unte.Los bancos han estado obrando a mis espaldas mientras yo estaba desenterrando cadaveres en las cunetas.
Jose Luis Rodriguez Z.

Catulo ha dit...

El sistema se cambia desde dentro o no se cambia. No hay más. El resto sí son utopías.