06 de gener 2011

Incivismo

Desde hace unos cuantos años no puedo desayunar en una cafetería ni tomarme una caña tranquilamente con mis amigos sin sufrir siempre el mismo problema. Algunos locales se han reformado, se han ampliado, han creado dos zonas… pero la situación sigue siendo insostenible por la pasividad del gobierno y la nula cooperación de los hosteleros. Unos y otros pasan de arreglarlo porque como de costumbre hay intereses económicos de por medio y alguien se está lucrando con todo esto.

En las terrazas tengo algo más de paz pero ni siquiera allí estoy del todo a salvo. Se me irritan los ojos, siento náuseas y mareos… He ido al otorrino pero poco puede hacer por mí más que recetarme paciencia. Me comenta que ha recomendado a muchos pacientes que lo dejen, pero se le nota que en el fondo también comparte su vicio.

Que conste que yo no tengo nada en contra del consumo de estos productos: cada cual es libre de matarse como quiera. Pero ¿por qué tengo que tragármelo yo? Claramente están atentando contra mi salud, se ríen de mí a la cara. Encima, si con toda educación, me dirijo al camarero para decirle que me están molestando, me espetan que soy una intolerante, que la gente quiere eso y que si cambian se vacía el local y se arruinan, y que si no me gusta que mire a otro lado o me vaya a mi casa.

Sí, amigos, estoy hablando de esa incómoda situación que se produce especialmente en España pero no en varios países europeos, más avanzados. Esto de que entras en un bar y en la tele está puesto algún “pograma” chungo de Tele5 con chonis, poligoneros, poligoneras y famosetes.

7 comentaris:

Catulo ha dit...

Bueno, en Holanda fuman en los espacios interiores y no es tabaco precisamente....

Propongo que cualquier gasto médico derivado del consumo del tabaco no entre en la seguridad social del susodicho fumador. Hala!

Roger ha dit...

Fino, fino, tu humor, Patty. De lo mejor que he leído últimamente. Enhorabuena.

Joan (Catulo), léete el articulo entero antes de opinar, que después resulta que no va de lo que tú crees. Que eres muy rápido amigo mío.

Saludos a los dos.

Alex Darias ha dit...

Me parece cojonudo que se prohíban también esos programas de telebasura. Es el siguiente paso. Cuando voy a un bar, quiero que esté libre de humo y que pongan fútbol, aunque sea en diferido. Anteayer, estaba disfrutando del excitante Barça-Levante del fin de semana pasado en mi desayuno. La gloria.

Patty ha dit...

@Catulo: Es curioso que pongas el ejemplo de Holanda, porque acaban de dar marcha atrás y ahora permiten el tabaco en bares pequeños, vamos, que el dueño del bar haga lo que quiera. Tu propuesta de la seguridad social no me parece muy viable: ¿cómo demuestras que el problema de salud lo ha causado precisamente el tabaco?

@Roger: el artículo va de que estaba ociosa y con la conexión a Internet caída y me puse a escribir:P Bueno, y de que con los mismos argumentos se puede defender o atacar muchas cosas, y todo el mundo tiene sus gustos y sus manías.

@Alex: yo no creo realmente que haya que prohibirlos. Vamos, ni esos programas ni ninguna cosa por el hecho de que a mí me moleste. Por ejemplo, a mí no me gusta el fútbol, pero tus gustos y los míos son irrelevantes a la hora de legislar.

Pere Moles Palleja ha dit...

Totalmente de acuerdo. Prohibido prohibir.

El atun caducado, con mucho fundamento y la mahonesa con esa salmonela que tanto prestigio ha dado a nuestro pais

Anònim ha dit...

Bien dicho Sra. o Srta. Patty. El caso es que a este gobierno no le gustan los crucifijos,y por ese hecho legislan para retirarlos de los organismos publicos.

Anònim ha dit...

Sospecho que el comentario anterior lo escribio Van Helsing o Buffy cazavampiros