16 de juliol 2010

Serbia revisited

Estamos de vuelta en Belgrado tras el torneo de Paracin. Será día y medio de relax antes de tres días de relax en Atenas antes del torneo de Paleochora. Toca una entrada con impresiones de Serbia. Tras Novi Sad, poco me podía sorprender, pero bueno, algo sí.

¿En qué se parecen Serbia y España?

Para empezar, tanto en Belgrado como en Paracin hemos visto mucha vida en la calle, muchos bares con terrazas grandes, posibilidad de comer y cenar a cualquier hora… Posiblemente ayuda que es verano, y vaya si es verano, hace un calor de morirse… Además en Paracin son fiestas (Sportsko Leto, “Verano deportivo”) y en LA rambla central han montado una canasta, porterías de futbito y campos de voleibol, además de diversos puestos de fritangas dulces y saladas y movidas élficas para guajes con colchonetas y tal.

Podemos seguir con que la peña no domina el inglés. Los recepcionistas de hoteles sí (2 de 2 en Belgrado y los de Paracin) pero ahí se acaba. Por suerte, pivo es una palabra que conozco desde que pisé por primera vez Polonia hace 13 años:-)

Lo más interesante es en qué no se parecen. Sabes que estás en Serbia y no en España cuando…

- Los carteles aparecen indistintamente en el alfabeto “de toda la vida” (con alguna letra extra) o en cirílico.

- La peña es (en general) grandota: el serbio medio es alto, fuerte y poderoso. El torneo lo ganó Branko Damljanovic, pero teníais que ver al que iba con él (y a otro que iba a veces con el que iba con él).

- Cada pocos, pero muy pocos, metros te encuentras una farmacia, o una oficina de cambio de moneda, o un local de apuestas deportivas. Delirando sobre el tema, como estamos fatal de lo nuestro, se nos ocurrió que tal vez en países de alrededor el juego está prohibido y entonces la peña viaja allí y claro, tienen que cambiar a dinares. Las farmacias no sabemos bien por qué están, y por la calle se veían muchas esquelas (sí, las ponen en la calle, ya colgaré fotonas), así que pese a la profusión de medicamentos parece que hay bastantes bajas. De todas formas, en ninguno de los tres tipos de negocios vimos que hubiera demasiados clientes.

- Puedes pillar patatonas en un chiringuito y luego entrar con ellas en otro sitio para tomarte una hamburguesa.

- Si vas por la calle con la camiseta de la selección nacional de fútbol, te paran y te hablan en trucutrú.

- En un cruce, si tu carril está ocupado y no viene nadie por el contrario, puedes ocuparlo y así ya estás mejor situado.

- El hotel así por fuera parece que se cae a cachos pero por dentro lo han maqueado todo.

[Añado dos más que me había dejado como si fueran piezas:]

- La gente fuma donde sea. Incluso las señoras que hacen kebabs fuman casi casi en el puesto de trabajo. Los integristas españoles anti tabaco lo pasarían mal en Serbia.

- Las persianas de las casas no van rectas, sino que doblan hacia arriba.

Bueno, voy a ver como va el sub14. Ya haré otra entrada sobre los frikis del torneo y sobre Paracin.

4 comentaris:

AnnA ha dit...

jajajajajjaja me parto con tus impresiones. Me gustaria que visitaras Tbilisi y luego compartieras con nosotros lo que has visto, k debe ser la hostia!! aajjajajaja

Patty ha dit...

Jajaja Anna, es que yo no soy una turista convencional que va a ver museos, monumentos e iglesias. Yo me fijo en las curiosidades.

Seguro que en Tbilisi vería muchas cosas... "diferentes" xD

Dani ha dit...

espero ansioso la crónica sobre los frikis del torneo xDD aun recuerdo la que hiciste sobre el torneo ese, en el cual tuviste tan mal desempate porque casi todos tus rivales eran muy tontos xDDD

Dani ha dit...

decías algo así: "con semejante fauna mi desempate era más triste..."