02 de novembre 2009

Memorias de Serbia I

Me da mucha pereza escribir, en Novi Sad lo intenté un par de veces pero estaba cansada, ocupada, rallada o todo a la vez. Esta tarde vuelvo a trabajar, así que voy a intentar distraerme un poco escribiendo aquí.

Novi Sad es la típica ciudad del este de Europa. Es la segunda ciudad de Serbia y hace 10 años tuvo su ración de bombas, dirigidas sobre todo a los puentes que cruzan el Danubio y a una refinería muy importante. Tiene un centro con calles peatonales, terrazas everywhere y multitud de callejones llenos de tiendas, una plaza con su iglesia católica y otra con su iglesia ortodoxa. Hay además una sinagoga. Fuera del centro hay varios bulevares amplios de muchos carriles para coches, carril bici (aunque tampoco es que se vieran demasiadas bicis) y aceras enormes de empedrado irregular. Los letreros están a veces en caracteres latinos y otras veces en cirílico, ya que parece que se usan ambos indistintamente. Esta friki, obviamente, se paraba a leerlo todo. También obviamente me compré un libro de esos de "aprenda unas nociones de serbio por 2 euros".

La comida y la bebida, tanto en supermercados como en establecimientos hosteleros, estaban a un precio muy interesante para nosotros. El mayor chollo eran los taxis, de los que las españolas dissfrutamos y los españoles abusaron xD Salían más o menos a euro la carrera. Había dos caminos para llegar a nuestro hotel, pero si ibas con Claudia el taxista siempre escogía el estrecho, oscuro y vacío de tráfico, así que ella no llegó a ver el otro:P

Por cualquier sitio veías "menjalnica", donde no se come sino que se cambia dinero. Recordemos que no estábamos en "zona euro" sino en "zona carroño". El cambio va a 92/93 dinares por un euro. Los euros se aceptan en muchos sitios, pero entonces te aplican el redondeo local, vamos, te hacen el fuck you. El segundo local más común eran los casinos, en realidad más bien casas de juego en muchos casos orientadas a las apuestas deportivas.

El campeonato se jugaba en el mismo pabellón que la Olimpíada de 1990. Cuando digo el mismo me temo que era exactamente el mismo, sin ningún tipo de reforma. Producía una sensación muy chunga de abandono (por ejemplo, Paco estuvo buscando el local el día anterior y llegó hasta allí... pero pensó que era un pabellón abandonado y dio la vuelta). Los lavabos eran, además de escasos, de lo peor que he visto en una sala de juego. Los tableros, fuera de las mesas de retransmisión, eran de esos enrollables de viaje, y las piezas de esas con bolas de distinto color en la cabeza de los alfiles. Se echaban de menos carteles con el marcador del encuentro e iban indicando los resultados poniendo el rey ganador en el centro del tablero, lo que es una putada para el espectador si encima a veces ponen mal los reyes, como era el caso. Teníamos acreditaciones pero yo no llegué a enterarme de para qué servían, ya que tú ibas y venías por entre las mesas como Petr por su dom. Eso sí, espacio había pa aburrir, porque el pabellón era amplio y la participación de este año bastante baja.

Ganaron los azeríes y las rusas, y no me alegro de ninguna de las dos cosas, por lo que mis comentarios sobre el chanscurso del torneo van a ser prácticamente nulos. España, como siempre: los tíos hicieron una gran recta final y acabaron en la "zona colina" y nosotras, tras varios altibajos, firmamos debajo del 0,5-3,5 en la última (kurwa kurwa kurwa!!!!!) y nos fuimos pal hoyo, justo debajo de nuestro ranking inicial:(

En realidad, para ver lo más interesante... tuve que salir de la ciudad!!!! Tengo algunas fotos originales pero las dejaré para un segundo post sobre frikadas diversas. So, to be continued...