10 d’octubre 2009

Escribo, luego existo

Algún día, quizá el lunes aprovechando que es fiesta, haré una entrada en condiciones. De momento unos breves apuntes sobre lo que ha pasado estos días en que no he actualizado. Estoy viva y todo eso.

Me he comprado un juguete que imprime, escanea y fotocopia. De momento imprime muy bien en mi ordenador y escanea en el de Alf. No he probado con las fotocopias. Mi Linux y el escaner aún tienen que hacerse amigos (esas cosas que pasan...); ya veré cuando tengo tiempo y ganas de juntarlos.

La diáspora familiar se ha completado. Aunque las apuestas situaban a Marcos por Australia, Japón o directamente en otro planeta, ha comenzado de forma más modesta y desde el lunes es oficialmente ein Berliner. Ya está instalado y todo y a punto para su presentación en el estadio de su nuevo equipo. El hecho de que al decir que jugaba al ajedrez no solo no le cerraran la puerta, sino que eso ayudara a conseguir piso, confirma una vez más que Berlín es la capital de los frikis.

El lunes comenzaron también mis clases. Gente nueva, gente que repite, y gente de todo tipo. Incluso dos grupos de fieras, aunque por ahora parece que la presencia de Herodes como profesor adjunto no va a ser necesaria. Este curso solo tendré dos mañanas ocupadas a la semana:-)

La Cena se hará, vaya si se hará. De momento queda aplazada al menos hasta diciembre, mientras unos se curan la pata y otros acaban sus torneos semanales.

Sylar se ha vuelto bueno (o no...).

Me he puesto a estudiar ruso otra vez. Porque sí, porque mola. Lo bueno es que esta vez no he planeado dejar tiempo para estudiar ruso, que es cuando al final nunca hago nada. No, me he puesto a hacerlo y ya, que es más efectivo.

5 comentaris:

jesgar ha dit...

Antes de comprar se debe averiguar vía San Google si es compatible Linux para evitarse sustos :P Normalmente lo será, pero para qué correr riesgos o perder tiempo en configuraciones absurdas.

Wiktorek ha dit...

Yo, tras tener que dejar el italiano porque no hay huecos en mi horario para ir a las clases en mi propia escuela, sigo a ratos mejorando la gramática polaca, para pulir el estilo al escribir, sobre todo. Me ayuda a revisar los deberes la profesora de ruso porque ella es filóloga de polaco. Y es que en este idioma, sin profesor, es imposible entender por qué se usa una forma y no otra. Bueno, incluso con profesor es bastante... ¿"aleatorio"?

Suerte con el friki triski rosiski, y a ver Marcos en hohepfulerbergentrosken alemán.

Ahora sí, me piro a jugar mi partida, si se le puede llamar así.

Valentin Tereskov ha dit...

Privet,

Supongo que ya habrá tenido ocasión de comprobar que hay poco material para aprender ruso, y el que hay, tanto en el método como en el diseño, parece obsoleto.
De todos modos, hay material útil como el "Ruso para autodidactas" de la editorial Rubiñós, disponible en algunas bibliotecas públicas. Otra opción válida son los libros que pertenecen a cada curso impartido en la EOI, con material supuestamente propio.
Espero que le sirva de ayuda.
Saludos,

Valentín

Patty ha dit...

En realidad lo más importante del juguete es que fuera compacto y barato. No lo quiero para grandes cosas: se puede escanear con el ordenador de Alf e imprimir con los dos, y va de sobra.

Gracias por los consejos Valentín. Tengo los libros que usaba hace años cuando hice un curso, "Paso a Paso" orientado a hispanohablantes, y el nivel básico de "Russki Yazik", pero ahora me dedico más a escuchar: me pongo los cascos y sigo el Pimsleur.

Fausto ha dit...

Pimsleur, que grandes materiales para el conocimiento de los idiomas.

La verdad Patty, es que no pensaba yo que se iba a dedicar a estudiar ruso.

¿Digo yo que será por su amor a los idiomas y no para estudiar ajedrez en su idioma original, verdad?